Cuando en varias poblaciones se optó por suspender sus Cabalgatas de Reyes Magos, en previsión por la lluvia, en Elda no se apresuraron a tomar esa drástica medida en la noche más mágica del año para los niños.
De esa forma, cuando comenzó el descenso de antorchas en el monte Bolón y la comitiva real iniciara el desfile de la ilusión, la actitud valiente de los niños eldenses quedó demostrada, ya que abarrotaron las calles del recorrido luciendo abrigos, bufandas, gorros y guantes para protegerse del frío, aunque fieles a la cita para no fallarle a los Reyes Magos a los que adoran e idolatran cada año.
Por otro lado, la Cabalgata organizada por el Ayuntamiento, junto a diferentes colectivos, resultó espectacular y, pese a la rapidez que imprimió la misma para no ser sorprendida por las inclemencias meteorológicas, fue todo un éxito de organización y participación, ya que tuvo una duración aproximada de 50 minutos sin ningún tipo de corte que desluciera el acto.
No faltaron los lanzamientos abundantes de dulces y caramelos que hicieron las delicias de los pequeños, los cuales vieron de cerca a su rey favorito antes de irse a degustar el roscón y a dormir pronto para que al despertar sus ojos comenzaran a disfrutar con los regalos que trae ese día mágico a todos los que hemos sido niños e incluso cuando somos mayores.
Melchor, Gaspar y Baltasar, gracias un año más por traernos esa paz e ilusión que tanta falta hace también en diferentes puntos del mundo, donde los hombres se empeñan en guerras absurdas que no hacen más que finiquitar las ilusiones que pequeños y grandes tenemos cada 6 de enero y que nos invita a gritar con emoción: Viva los niños y los Reyes Magos.