Dark Mode Light Mode

La noche en Silencio

La Procesión del Jueves Santo enmudeció el centro de Elda, donde se congregaron cientos de personas
Nuestra Señora de la Soledad saliendo del templo de Santa Ana de Elda. Javi Ruiz

El aroma a incienso ha perfumado las calles y la noche del Jueves Santo en Elda, envolviendo la sobrecogedora Procesión del Silencio en la que han participado nazarenos de las cofradías de la Semana Santa eldense, recorriendo el centro de la ciudad en penumbra, sin bullicio, en señal de duelo por la muerte de Jesús, procesionando únicamente dos pasos, uno al principio y otro al final de la marcha procesional.
Abriendo la comitiva salió la imagen del Cristo del Buen Amor, acompañado por un solo tambor, seco y sin bordona para desprender menos resonancia en una noche donde impera el silencio y la oscuridad. En su trayecto también le acompañó una ronca trompeta emitiendo notas graves de silencio. El paso ha procesionado a hombros de su cofradía titular, el Calvario, en duelo de dolor por la muerte de Jesús en la cruz.
El acto litúrgico lo ha cerrado la cofradía de la Soledad, cuyos penitentes han llevado a costal la imagen de Nuestra Señora de la Soledad, acompañada por dos flautas traveseras, un trombón y un saxofón interpretando lamentos cortos y melancólicos durante la procesión más solemne de cuantas se celebran en Elda a lo largo de todo un año, y especialmente en la fiesta sacra eldense.
El cortejo procesional partió de la iglesia de Santa Ana y recorrió las calles de Los Giles, Pedrito Rico, Barberán y Collar (también conocida popularmente por calle El Cid), Jardines, Ortega y Gasset, Los Giles hasta su regreso al templo parroquial de Santa Ana.

El Cristo del Buen Amor es llevado a hombros por miembros de la cofradía de el Calvario. Javi Ruiz
Previous Post

Quintana sin perdón

Next Post

El Europa de 1963

Publicidad