Hace una semana Elda hervía en Fiestas de Moros y Cristianos, pero desde el pasado lunes comenzó el desmantelamiento del mobiliario festero. Primero fueron desapareciendo las sillas del trayecto festero, luego le tocó el turno a las tribunas, banderolas y arcos de luces. Sólo quedó por desmontarse las portadas del alumbrado extraordinario instaladas en determinados puntos, así como la fortaleza que se levantó en la Plaza del Ayuntamiento.
Sin embargo, en las últimas horas dichas portadas fueron retiradas por la empresa especializada en su instalación. En ese sentido, sólo se mantiene en pie el Castillo de Embajadas, pero dentro de poco también será desmontado y guardado en el almacén municipal, allí dormirá durante 12 largos meses hasta el último fin de semana del mes de mayo del próximo 2027.
Toca recuperarse del cansancio y las secuelas que ha dejado en varios festeros la reciente Fiesta de la cruz y la media luna, pero mientras tanto, como dice la popular frase, que nos quiten lo «bailao«.