El Nuevo Pepico Amat de Elda vio la sombra de lo que fue un equipo de Primera División, el RCD Mallorca, ahora deambulando por la serie de plata con uno de los presupuestos más altos de la Segunda División ante un Eldense rocoso cuyo entrenador, Claudio Barragán, cerró líneas para guarnecer a un pletórico Ramón Vila, portero azulgrana que paró todo los disparos bermellones y cuando no pudo repeler el balón la madera se alió con él para escupir el balón en un penalti lanzado por Álex Sala antes del descanso.
La arquitectura de Claudia Barragán consistió en resistir las embestidas un tanto deslabazadas del Mallorca edificando una sólida fortificación en torno a Ramón Vila, meta cedido al Deportivo por segunda vez por el Córdoba, esperando salir a la contra para sorprender al conjunto balear o esperar un error mallorquinista para marcar e intentar conquistar los tres puntos, pero el fallo clamoroso de los bermellones lo tuvo Álex Sala después de que el árbitro decretara penalti un derribo del capitán Jesús Clemente al zaragozano Manu Morlanes, pero Sala ejecutó la pena máxima con mucha fuerza y el esférico dio en el palo.
Los de Palma, antes de ese minuto 45, pusieron a prueba a Ramón Vila por medio de Adrián Fuentes, minuto 12, Zito Luvumbo, minuto 20, el propio Álex Sala, minuto 28, y Sergi Darder antes del penalti, pero Ramón Vila estuvo inconmensurable bajo palos.
En la segunda parte Adrián Fuentes lo intentó y respondió el mejor hombre sobre el césped. Más tarde, minuto 57, lo intentó Josep Cerdá y Ramón Vila se hizo con el cuero. Los minutos se agotaban, al Mallorca le entraban las prisas pero el Eldense se defendió en su trinchera esperando su ocasión que la tuvo en el minuto 89 con el debutante Roberto López pero respondió el arquero Arnau Tenas, en el tiempo de descuento lo intentó el propio Roberto López en el área pero su remate fue despejado.