Primera victoria de Javi Calleja como entrenador azulgrana ante un Oviedo que se encontró con un gol exprés a los 19 segundos de ponerse en marcha el encuentro, el tanto más rápido de la Liga, contemplado por 3.841 personas en una noche que comenzó con una lluvia muy final y acabó con un diluvio de goles azulgranas en la portería del debutante Miguel Narváez.
Puso la pelota en movimiento el conjunto asturiano y un centro de David Jiménez lo remató a la red Alberto Reina. El Oviedo de Julián Calero salió con bríos pese a las numerosas bajas que tenía para visitar al Deportivo y a los díez minutos el exazulgrana Youness Lachhab tuvo el 0-2 pero remató mal de cabeza ante otra indecisión de la zaga azulgrana.
A partir de ahí, el Eldense fue teniendo más tiempo el balón y el conjunto carbayón fue conformándose con la mínima renta hasta marcharse al descanso con el tempranero tanto de Alberto Reina pero con claros síntomas que se le iba a hacer muy largo el segundo periodo ante un Eldense que supo reaccionar.
En ese sentido, minuto 54, el balón da en la mano del ovetense Samu Rodríguez dentro del área asturiana y el árbitro, cerca de la jugada, no dudó en señalar el punto fatídico. Cogió el esférico Roberto López y transformó la pena máxima en el gol del empate.
El tanto dio alas a los azulgranas, mientras que al Oviedo le duraba muy poco la pelota en los pies. El Deportivo, jaleado desde la grada, buscó la remontada, y en el minuto 66 Pablo Sáenz hizo falta a Juan Larios y el trecilla volvió a verlo claro, señaló el punto de los once metros.
Fue Fidel Chaves quien asumió la responsabilidad de lanzar el penalti volviendo a batir al meta asturiano. Durante el último cuarto de hora, el Eldense era un avión que no cesó de buscar el área ovetense. En el minuto 80, Jorge Rastrojo se fue como una moto hasta la línea de la fondo y su pase de la muerte no lo aprovechó nadie, aunque el balón le cayó a los pies de Manu Nieto que chutó alto cuando ya se cantaba el gol en la grada.
Pero el Deportivo quería más, y su afición también. Así se llegó al minuto 90, donde en un contragolpe azulgrana Marcos Bustillo vio sólo a Olabarrieta y le cedió el cuero para que sentenciara el duelo con el 3-1 que parecía definitivo. Sin embargo, el colegiado aplicó cinco minutos de añadido y cuando se jugaba el 94 otro contragolpe permitió a Jorge Rastrojo cerrar la cuenta azulgrana con el 4-1 fina, ante el jolgorio de la hinchada deportivista.