Los actuales dirigentes del CD Eldense SAD acaban de anunciar la inminente salida a la venta de las nuevas equipaciones deportivistas para la temporada futbolística 2026-27. En ese sentido, han pasado casi 105 años desde la campaña 1921-22, la primera en la que existió el Deportivo tras ser fundado por la peña Los Cabezotas en el Casino Eldense.
Elda, allá por 1920, contaban con poco más de 8.000 habitantes cuando Los Cabezotas fundaron el CD Eldense en 1921 y nombraron presidente a Joaquín Seguí Fernández. Por entonces había muchas carencias por eso los creadores del club buscaron ayuda económica.
Recurrieron a los hermanos Francisco y Josefa Amat Morant, conocida por la “tía Kika”, ambos hijos de José Joaquín Amat Arenas, entonces inspector de la Guardia Municipal de Elda, quien financió la operación adquiriendo los primeros balones, camisetas y la primera bandera azulgrana del Club Deportivo Eldense.
José Joaquín Amat Arenas fue inspector de la Guardia Municipal de Elda desde el 1 de abril de 1922 al 1 de febrero de 1936. Fue una persona que se preocupó por los ciudadanos y por las iniciativas locales. Eso le valió para que en octubre de 1935 le concedieran la Cruz del Mérito Militar, falleciendo en febrero de 1936, según datos de Vicente Juan Maciá.
Padrinos azulgranas
Los dos hijos del inspector José Joaquín Amat forman parte de la historia del CD Eldense, ya que Francisco Amat Morant está considerado padrino del Deportivo, mientras que su hermana Josefa, nacida en Elda el 16 de agosto de 1903, la madrina. Con 18 años demostró ser una chica adelantada a su tiempo al enfundarse la zamarra azulgrana y posar con un balón en el estudio fotográfico de Elda propiedad de Pedro Carpena.
Más de un siglo después, nunca se les tributó algún tipo de reconocimiento, seguramente por desconocimiento de su existencia, aunque el Deportivo sigue paseando el nombre de la ciudad por los campos españoles, exhibiendo los colores azulgranas de aquellas primeras equipaciones que les regaló un inspector de la Guardia Municipal de Elda. Unas tonalidades que, pese a algunas variantes, identifica a jugadores y aficionados del centenario CD Eldense.