El Deportivo, después de 37 años, visita mañana (18:30 horas) al Atlético Sanluqueño. La única vez que los azulgranas jugaron en Sanlúcar de Barrameda, iniciaron el viaje en autobús el sábado 31 de diciembre de 1988 para pernoctar en un hotel de Jerez de la Frontera, donde cenaron aquella Nochevieja, tomaron las doce uvas de la suerte y brindaron por el recién estrenado 1989 antes de que el entrenador los enviara a dormir, minutos después de la medianoche.
Y es que la cena de Nochevieja estuvo controlada por el técnico murciano Antonio Ruiz, que debutaba ante el Sanluqueño en su segunda etapa en el Eldense, ya que el club despidió primero a José Ignacio López Sanjuán, después de diez jornadas, luego contó con los servicios de Antonio Moreno, durante los siguientes seis partidos, hasta que llegó Antonio Ruiz en la 17ª jornada.
Ruiz fue contratado para salvar al Deportivo del descenso, de ahí que en su llegada al Eldense lo hiciera con mano de hierro, no permitiendo que los azulgranas salieran del hotel.
En cuanto a la comida de Año Nuevo no fue nada extraordinaria, porque ese domingo, 1 de enero de 1989 (16:45 horas), el Eldense tenía que medirse al Atlético Sanluqueño en El Palmar, campo inaugurado el 24 de agosto de 1924.
Aquella primera visita del Deportivo al Sanluqueño correspondió al duelo de Segunda B, grupo cuarto, que finalizó sin goles, partido dirigido por el colegiado de Almendralejo, Francisco José Belinchón García.
Antonio Ruiz, para estrenarse en su segunda etapa deportivista, apostó por Luis Clemot; Boni Amat, José Luis Sáez “Peque”, Juan Villena, José Antonio Herbera; Pepe Castroverde, Bernardo Fuentes (Francisco Javier Sutil, m. 82), Alfonso Romero Silos; José Luis Díaz “Textxu” (Manuel Santiago, m. 67), Roberto Orellana y Goyo López Miró.
El Atlético Sanluqueño estaba entrenado por el sevillano José Enrique Díaz, que alineó a Pedro Torrano; Juan Patudo, Miguel Gómez “Bobo”, Manolo Hernández, Miguel Ángel Villegas; Manolo López (Jorge Luis Mínguez, m. 59), José Luis Mena, José Luis Rosado; Juan Moreno, Antonio Blanco y Jesús Bocanegra (Juan Carlos Cuadrado, m. 80)).
Al concluir aquella temporada 1988-89, el Levante se proclamó campeón de Liga y ascendió a Segunda División, siendo tercero el Atlético Sanluqueño con 47 puntos, mientras que el Eldense ocupó la quinta plaza con 44 puntos.