Cuando el 16 de diciembre llegó a Elda la Real Sociedad de San Sebastián, en la primera visita oficial del club donostiarra, nadie pensó que el campeón de la Copa del Rey 2026 iba a pisar el césped del Nuevo Pepico Amat, pero cuatro meses después el conjunto guipuzcoano se han coronado campeón de la Copa del Rey al derrotar en los penaltis al Atlético de Madrid (3-4) después de acabar el partido y la prórroga en tablas (2-2).
Lo curioso es que hubo dos héroes, por un lado el meta azpeitiano Unai Marrero, que jugó en Elda y no pudo detener el disparo de Nacho Quintana, pero hoy detuvo dos penaltis en la final, mientras que el jugador, que convirtió el último penalti que ha valido el título copero, ha sido el riojano Pablo Marín, el mismo jugador que clasificó a su equipo cuando la Real Sociedad eliminó al Eldense (1-2), con un gol postrero, minuto 95, cuando el encuentro de Elda se encaminaba a la prórroga, y quién sabe qué hubiera podido suceder en esos 30 minutos adicionales, ya que lo mismo el Eldense pudo haber cambiado el signo del campeón de Copa 2026.