Parece que fue ayer, pero han pasado tres décadas desde que se recuperó la tradición de disparar al alardo en el traslado de San Antón, un acto desaparecido con anterioridad por los mismos dirigentes que se llevaron las guerrillas por la perifería de la ciudad porque les molestaba el ruido y el olor a pólvora.
Tuvo que ser con la primera Fiesta de Moros y Cristianos, de José Blanes Peinado en la presidencia de la Junta Central de Comparsas, cuando se rescató la presencia de trabucos, arcabuces y espingardas en el traslado de San Antón, aunque en 1995, a modo de prueba, hubo una salva de arcabucería a la salida del Santo de su ermita y otra a la llegada de la imagen al templo de Santa Ana, salvas que continúan efectuándose desde aquel año.
Año 1996
Al año siguiente, 1996, las fiestas de la cruz y la media luna se celebraron del jueves 30 de mayo al lunes 3 de junio de 1996, ambos inclusive, y además de una salva a la salida del Santo de su ermita y otra en Santa Ana, la arcabucería acompañó a San Antón en su trayecto hasta la iglesia, recorriendo las calles Independencia, Francisco Laliga, Nueva, Ortega y Gasset y San Francisco, pero los disparos al alardo tuvieron que efectuarse detrás de las comparsas y de San Antón, que ese año fue llevado a hombros de los Moros Realistas.
El acto del traslado comenzaba en El Alminar, sede entonces de la Junta Central de Comparsas, desde donde salía el estandarte de San Antón, sin efectuarse ningún disparo.
El cortejo festivo transitaba por medio de pasacalles hasta la calle Pemán (ahora, Elia Barceló), punto de inicio hacia la ermita, pasando por Dahellos, Nueva, Colón, Plaza del Ayuntamiento, Espoz y Mina, Andrés Amado e Independencia hasta la ermita.
De ese modo, comenzaba el traslado desde la ermita, discurriendo por calle Independencia, Francisco LaLiga, Nueva, Ortega y Gasset y San Francisco, siendo la arcabucería la que cerraba el referido traslado disparando al alardo justo detrás del San Antón.
Año 1998
Ese guión se mantuvo hasta 1997, ya que en 1998, la Junta Central, entusiasmada con la respuesta de participantes, decidió que la arcabucería debía preceder al Santo. En ese sentido, acordó que se disparara al alardo, delante de las comparsas, desde la calle Dahellos, Ortega y Gasset, Nueva, Colón, Plaza del Ayuntamiento, Espoz y Mina, Andrés Amado, Independencia hasta la ermita, y el posterior traslado hasta la iglesia ya se efectuó sin disparos de arcabucería, como sucede actualmente.
Desde el año 2000 al 2002, el recorrido de arcabucería volvió a modificarse al dar comienzo en Dahellos para seguir por Ortega y Gasset, Nueva, San José de Calasanz, Alcázar de Toledo, Tabarca y avenida de Novo Hamburgo. Pero la situación dio otro giro al inaugurarse el 10 de enero de 2003 la Casa Viuda de Rosas, actual sede de Junta Central, y se modificó el formato al establecerse que sólo participara la arcabucería, situada delante del estandarte de San Antón, siguiendo por la calle Colón hasta la iglesia de Santa Ana, donde daba comienzo la arcabucería para continuar por calle San Francisco, Ortega y Gasset, Nueva, San José de Calasanz, Alcázar de Toledo, Tabarca, avenida de Novo Hamburgo hasta la ermita de San Antón.
Año 2007
Pero aún hubo otra modificación, ya que desde el año 2007, el acompañamiento del estandarte, con disparos de arcabucería, daba comienzo en la Casa Viuda de Rosas, subiendo por calle Nueva, Ortega y Gasset, San Francisco, Plaza de Arriba, Andrés Amado, Independencia hasta la ermita, tal y como se sigue desarrollando en la actualidad durante la mañana del viernes.