Un penalti convertido por el eibarrés Mikel Oyarzabal, minuto 22, hizo estallar de júbilo a los cientos de aficionados que se concentraron en la icónica Plaza Mayor de Elda para ver el duelo de semifinales entre España y Francia (2-0) en cualquiera de las cuatro pantallas gigantes de televisión instaladas en el corazón de la ciudad eldense.
En la segunda mitad, minuto 58, una pared con Dani Olmo la define con delicadeza Pedro Porro firmando el segundo tanto español, lo que volvió a provocar otro estallido de felicidad entre los aficionados eldenses ubicados en la Plaza Mayor, ya que veían más cerca el acceso a la final ante un combinado galo que estaba a merced de los de Luis de la Fuente.
Al finalizar el encuentro la marea roja, que se apoderó de la Plaza Mayor, recorrió las calles de Elda con banderas, bufandas y cánticos para celebrar la segunda clasificación de España para disputar la final el próximo domingo, 19 de julio a las 21 horas, contra el vencedor de la segunda semifinal que se jugará mañana miércoles entre Inglaterra y Argentina.
La fiesta en Elda continuó con lanzamiento de cohetes y caravanas de automóviles, haciendo sonar sus bocinas o cláxones, transitando por la Gran Avenida, con baños en las fuentes para festejar la victoria de España y por el intenso calor de la noche eldense, mientras se producían los abrazos y besos por la gesta de La Roja tras acabar con Les Blues, una de las selecciones favoritas al título de campeón del Mundo, y es que La France est finie.