Transcurrían los últimos día del mes de febrero de 2021, Joan Laporta, entonces aspirante a la presidencia del FC Barcelona, escenificó un “sainete” televisivo donde apareció charlando con un maniquí, sin extremidades superiores y sin cabeza, pero enfundado con la camiseta culé, el dorsal número 10 y el nombre de Messi, comentándole al muñeco: “Hola Leo, ¿cómo estás? Te haré una propuesta que no podrás rechazar, suerte«, al tiempo que le dio un abrazó y un beso en el hombro izquierdo del maniquí,.
El resultado final de aquella campaña electoral fue que Leo Messi se despidió del FC Barcelona para fichar por el PSG francés, aunque posteriormente, Joan Laporta ganó las elecciones a la presidencia, pero aquella escenificación quedó para los anales de la historia culé.
Pasó el tiempo y, cinco años después, Leo Messi no ha vuelto al FC Barcelona, pero ha ejecutado la compra de un club mucho más modesto que el titular del Spotify Camp Nou, y con un proyecto menos ambicioso que el blaugrana, aunque, eso sí, Messi lleva la ilusión a una afición y a una ciudad como Elda cuyos habitantes, mayoritariamente, se han hecho seguidores del astro argentino, esperando que consolide al CD Eldense en el fútbol profesional.
El club azulgrana oficializó hoy la inminente visita de Messi a la ciudad, desconociéndose la llegada del astro argentino a Elda y al Nuevo Pepico Amat, pero ya se estudian medidas de seguridad ante la avalancha de aficionados que querrán ver de cerca al Leo Messi de carne y hueso, mientras Laporta tuvo que conformarse con abrazar a un maniquí.