Una centuria romana abrió la procesión-traslado del paso de Jesús de Medinaceli, arropado por los penitentes de su cofradía, mientras que varios costaleros cargaban a costal con la imagen de Jesús prendido por los romanos rumbo a la iglesia de Santa Ana, acompañado al ritmo de su banda de cornetas y tambores, y en presencia de numerosas personas.
El traslado comenzó en la iglesia de la Inmaculada para seguir por las calles, que previamente había despejado de vehículos la Policía Local, continuando el recorrido por la calle Don Quijote, Antonino Vera, Jardines, Ortega y Gasset, Los Giles hasta el templo de Santa Ana, donde aguardará el momento de salir en la procesión del Santo Entierro, junto con otras imágenes y cofradías.