La Junta Central de Comparsas de Moros y Cristianos de Elda ha organizado hoy, en la fachada principal del Mercado Central, un festival de efectos especiales con luces, música y fuegos artificiales para conmemorar la reciente declaración de Fiesta de Interés Turístico Internacional la celebración de los festejos de Moros y Cristianos, los cuales darán comienzo el próximo jueves 28 de mayo con la multitudinaria Entrada de Bandas.
De ese modo, a las once de la noche comenzó el evento con el apagado del alumbrado público, y es que la Fiesta está a seis días vista de los grandes festejos de la cruz y la media luna, que reúne a muchos colectivos festeros, familiares y amigos en los festejos más populares que se celebran en la ciudad cada primavera. En ese sentido, la presentadora del acto realizó un recorrido por la importancia internacional que ya tienen los Moros y Cristianos de Elda, repasando el nombre de las nueves comparsas eldenses, como hace el alcalde cada año desde el Castillo de Embajadas.
Al mismo tiempo, los efectos especiales luminosos emanaban sin cesar fuentes de luces, aderezado con fuegos artificiales reales, los cuales han hecho las delicias de miles de eldenses que han abarrotado la calle Juan Carlos I, en el tramo comprendido con la proximidad del Mercado Central, y el interior de los jardines de la Plaza Castelar.
Sin que nadie lo supiera, ni lo esperara, el apoteosis final llegó cuando se interpretó el pasodoble Idella, partitura del maestro Miguel Villar, que cumple ahora 50 años desde su estreno en un concierto celebrado en 1976 en el centenario Teatro Castelar, lo que provocó que los cargos festeros y miles de voces entonaran el “Idella de mis amores” para cerrar un acto festero bien organizado por la Junta Central de Comparsas, originando simpáticos comentarios, tales como “este año cantamos dos veces Idella”.