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Hoguera sin San Antón

La lluvia impide, por vez primera desde 1991, que el Santo diera las tradicionales tres vueltas a la fogata
Así arreció la lluvia cuando San Antón salió de su ermita. Jesús Cruces

El chaparrón frustró la ilusión de los portadores de la comparsa Huestes del Cádiz, encargada de escoltar al patrono de los Moros y Cristianos de Elda durante los actos festeros previstos a lo largo del presente año.
La misa se celebró en la ermita del Santo con un tiempo amenazante que se fue complicando conforme avanzó la tarde del sábado, pero cuando se prendió fuego a la tradicional hoguera para incinerar la leña amontonada y depositada en la avenida de Novo Hamburgo, San Antón se asomó ligeramente a la calle para reencontrarse con su público, aunque apenas había salido unos metros de su morada arreció la lluvia, lo que imposibilitó que la imagen pudiera acercarse a la lumbre para cumplir con la tradición de dar tres vueltas al fuego, todo ello a hombros de los festeros del bombacho verde, que cada nueve años tienen la oportunidad de custodiar y acompañar al Santo.
En ese sentido, hay que retroceder 35 años para comprobar, que desde 1991, cuando la Junta Central de Comparsas de Elda optó por prender fuego a la hoguera cada 17 de enero, festividad de San Antonio Abad, nunca se había suspendido esa tradición eldense como consecuencia de intensificarse la lluvia.
Recordar que el 17 de enero de 2023, San Antón fue portado a hombros por componentes de la comparsa de Contrabandistas y dio las tradicionales tres vueltas a la hoguera sin encenderse la leña, ya que debido al fuerte viento reinante se optó por precaución no prender fuego a la hoguera.
Lo que sí pudo llevarse a cabo con relativa normalidad fue el típico reparto de pan bendecido, un acto que organiza cada año la Mayordomía de San Antón, formándose una larga hilera de personas, con paraguas abiertos, para proveerse de los tradicionales panecillos, cuestión que al coincidir en sábado la festividad de San Antón, se esperaba una ingente afluencia de público, por lo que se prepararon 4.500 unidades, con el propósito de que nadie se quedara sin degustar el pequeño chusco recién horneado.

 

La hoguera se encendió pero San Antón no pudo dar las tres vueltas debido a la lluvia. Jesús Cruces
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