Tras producirse el pasado domingo el primer descarrilamiento grave de la línea de Alta Velocidad a su paso por Adamuz (Córdoba) viene a la memoria los dos percances más importantes, al margen de arrollamientos, que se han producido en el ferrocarril a su paso por Elda desde que en 1858 entró en servicio la línea férrea Madrid-Alicante.
El primer tren pasó por Elda el 1 de marzo de 1858, aunque la inauguración oficial se llevó a efecto el 25 de mayo del mismo año por medio de la reina Isabel II. El convoy pasó por Elda pero no se detuvo, ya que entonces no existía estación alguna en la ciudad, pese a que el Ayuntamiento la había solicitado.
Sin embargo, según Gabriel Segura, cronista oficial de Elda, un accidente ferroviario acaecido en la madrugada del 27 de abril de 1860 favoreció la construcción de una estación de tren en la ciudad diferente a la que existe actualmente.
Ese primer accidente, originado a los dos años de inaugurarse la línea Madrid-Alicante, se produjo cuando un tren de mercancías chocó con otro convoy que se encontraba estacionado a la altura del Puente de los Corrales, cerca del paraje de La Melva.
Como consecuencia del impacto, los vagones quedaron destruidos por la colisión y al caer desde lo alto del referido puente. Aquel accidente fue utilizado por el Ayuntamiento para seguir reivindicando una estación para Elda, la cual se convirtió en realidad en el año 1862.
La lluvia cortó la vía
El segundo contratiempo grave que sufrió la indicada línea ferroviaria cerca de Elda llegó el 20 de junio de 1953, ya que hubo una fuerte tormenta con aparato eléctrico, agua y granizo de gran tamaño, lo que originó que las calles de Elda se convirtieran en auténticos ríos y subiera el caudal del Vinalopó al salir las ramblas de Bolón, Camara y los Corrales.
De ese modo, Elda y Monóvar quedaron incomunicadas en dirección hacia Alicante por ferrocarril, ya que la lluvia se llevó por delante un puente del paraje de la Tía Gervasia y un tramo importante de la vía férrea. A resulta de la fuerza del agua, el tren correo Alicante-Madrid tuvo que detenerse en la estación de Novelda sin poder continuar su viaje, hasta que se restableció la seguridad en los raíles.