Aunque pueda interpretarse como fútbol en un centro penitenciario no lo es, ya que se trata del nuevo vallado perimetral que rodea el antiguo Pepico Amat (1964) enclavado entre las calles Perú, Olimpiadas y Venezuela, un proyecto que forma parte del plan “Elda parte de ti”.
En ese sentido, salvo que los dirigentes del CD Eldense decidan lo contrario sus equipos inferiores jugarán como locales en el remozado antiguo Pepico Amat, por lo menos el Eldense B, que ascendió a Tercera Federación, y el equipo femenino que subió a la Lliga Comunitat Valenta.
Cierto es que los últimos partidos decisivos de la campaña anterior, tanto el Eldense B como el de las chicas, disputaron sus encuentros en la hierba del Nuevo Pepico Amat, pero por entonces el primer equipo azulgrana ya enfilaba la recta final de la Liga con el ascenso a Segunda División. Además, la Federación Valenciana de Fútbol indica que el campo donde jugará el Eldense B y el femenino es el antiguo Pepico Amat.
Cabe recordar que el derribo del muro, de 62 años de antigüedad, comenzó el lunes 16 del pasado mes de marzo con un plazo de ejecución de las obras de cinco meses, por lo que se aproxima la fecha para culminar los trabajos que realiza el Ayuntamiento de Elda, a través de la concejalía de Espacio Público e Inversiones, con un presupuesto de 695.150 euros, según explicaron en su día Rubén Alfaro, alcalde de la ciudad, José Antonio Amat, edil del área, y Bienvenido Bonmatí, técnico de Obras Públicas del Consistorio eldense.
El nuevo vallado es de acero galvanizado, dando mayor seguridad a los viandantes que pasean por sus anchas aceras convertidas en bulevar, aunque a través de los barrotes de la valla permite visualizar el terreno de juego más antiguo, que continúa operativo, entre todos los que ha tenido Elda en su centenaria historia deportiva.
Orígenes del estadio
El 17 de mayo de 1963 se aprobó un proyecto del entonces arquitecto municipal de Elda, Miguel López González, quien presentó lo que sería el nuevo campo de fútbol tras demolerse el vetusto campo de deportes El Parque. Las obras del entonces denominado Estadio Municipal ascendieron a 9.223.444,17 pesetas (55.562 euros actuales).
Los trabajos, en su primera fase, dieron comienzo en el mes de noviembre de 1963, con el desmonte de los terrenos y el relleno de los mismos. La segunda fase trajo la cimentación, elevación de muros, gradas, palcos y vestuarios, y un terreno de juego con unas dimensiones entonces de 102 metros de longitud por 67 metros de ancho y con un aforo para 6.000 personas, la mayoría de pie.
Aunque en principio se fijó la fecha límite para acabar las obras el sábado 15 de febrero de 1964 hubo un notable retraso y el primer partido se disputó el domingo 26 de abril de ese año entre el Eldense y el Hércules de Alicante, último encuentro de los azulgranas en Segunda División el cual finalizó en tablas (1-1).
El Eldense se despidió de ese campo de fútbol, en partido de Liga de Tercera División, el domingo 6 de mayo de 2012, enfrentándosé al Altea (3-1), aunque luego aún se jugó un Eldense-Orihuela (0-0), el cual careció de validez oficial, hasta que el domingo 30 de septiembre de ese mismo año, el Deportivo estrenó el Nuevo Pepico Amat en otro duelo de Liga de Tercera División ante el Borriol (1-0).
Durante los últimos 14 años no se hizo ninguna inversión municipal para preservar el antiguo Pepico Amat, abandonado a su suerte, con unas paredes en estado ruinoso que con cualquier vendaval podría desplomarse como ya sucediera el miércoles 20 de enero de 1965, originando entonces numerosos desperfectos debido a unos vientos que se aproximaron a los 100 kilómetros por hora, derribando una treintena de metros lineales de las paredes del recinto deportivo, aunque afortunadamente sin lamentar daños personales.